Cuando la banderas flamean justicia, cuando los pasos marchan clamando memoria, la poesía despierta presencia. Las palabras diáfanas de un susurro vuelven inmóvil el equidistante espacio que las envuelve. El sublime placer detiene el tiempo, mientras una bicicleta se estremece con el sabor de un poema...
Cuando la banderas flamean justicia, cuando los pasos marchan clamando memoria, la poesía despierta presencia.
ResponderEliminarLas palabras diáfanas de un susurro vuelven inmóvil el equidistante espacio que las envuelve.
El sublime placer detiene el tiempo, mientras una bicicleta se estremece con el sabor de un poema...